jueves, 4 de diciembre de 2014

BIOGRAFÍA SIMÓN RODRÍGUEZ
(ENSAYO)
Simón Carreño Rodríguez nació en Caracas el 28 de octubre de 1769, fue bautizado el 14 de noviembre de 1769 como un niño expósito (dicho de un niño, abandonado o cedido para su adopción a un orfanato), fue criado en casa del Sacerdote Alejandro Carreño, tomando su apellido y es conocido como Simón Carreño Rodríguez. fue uno de los intelectuales americanos más importantes de su tiempo, destacando por su profundo conocimiento de la sociedad hispanoamericana, el cual posteriormente trasmitirá a Simón Bolívar al desempeñarse como su maestro y mentor. En cuanto a su vida familiar es poco lo que se sabe. En mayo de 1791 el Cabildo de Caracas lo admite para ejercer el cargo de maestro en la escuela de primeras letras para niños, lugar al que llegará al año siguiente Bolívar para iniciar su educación. En junio de 1793 se casa con María de los Santos Ronco, acto en el cual se declaró "Expósito de esta feligresía", término que se solía y se suele utilizar para designar a aquellas personas abandonadas por sus padres. Dos años después, tras fugarse el niño Bolívar de la casa de su tutor, es enviado a casa de su maestro Simón Rodríguez quien se encargará definitivamente de su formación. Durante este tiempo Rodríguez fue ganado a la causa independentista debido a la lectura de los pensadores de la Ilustración; por lo que en 1797 se vincula al proyecto de emancipación inspirado por el pedagogo mallorquín Juan Bautista Picornell, en asociación con los venezolanos Manuel Gual y José María España. Luego del descubrimiento y fracaso de esta primera tentativa revolucionaria, Rodríguez es expulsado de Venezuela, adonde no regresará jamás. En 1797 luego de su salida del país, se traslada a Kingston (Jamaica) donde residirá por algún tiempo y en el que cambiará su nombre por el de Samuel Robinson. Posteriormente, viaja a Estados Unidos donde vive hasta fines de 1800. su Exilio y vida en Europa en abril de 1801 se halla en Bayona (Francia), de donde pasa a París y allí traduce, ese mismo año, la Atala de Chateubriand. En esta ciudad se encuentra de nuevo con Simón Bolívar en 1804, convirtiéndose a partir de este momento en una figura decisiva en el rumbo que tomará la vida del futuro Libertador de América. En tal sentido, juntos parten en abril de 1805 a un viaje que los llevará a Lyon y Chambery para luego atravesar los Alpes y entrar a Italia. En Milán presencian la coronación de Napoleón Bonaparte como rey de Italia. Finalmente, la gira culmina en Roma, donde el 15 de agosto del mismo año, Bolívar, junto a Rodríguez y Fernando Toro, jura dedicarse por completo a la causa de independencia de Hispanoamérica. Gracias a que el texto quedó grabado en la memoria de Rodríguez, el mismo paso a la posteridad como sigue a continuación: "Juro delante de usted; juro por el Dios de mis padres; juro por ellos; juro por mi honor, y juro por mi patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español". Luego de una breve visita de Bolívar a Nápoles retornan a París hacia fines de 1805, separándose tiempo después. En 1806 inicia un largo peregrinar por Europa, viviendo en Italia, Alemania, Prusia, Polonia y Rusia; que culmina en 1823 cuando llega a Londres donde se encuentra con Andrés Bello, emprendiendo ese mismo año el retorno a América; Tambien podemos decir que en retorno al continente americano ingresa por Cartagena de Indias, retomando además su nombre Simón Rodríguez. El Libertador al enterarse de su regreso, le escribe el 19 de enero de 1824 desde Pativilca (Perú), una de las más conmovedoras epístolas de toda su vida: "Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que Ud. me señaló [...] No puede Ud. figurarse cuán hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que Ud. me ha dado, no he podido jamás borrar siquiera una coma de las grandes sentencias que Ud. me ha regalado". Con la ayuda de Francisco Paula Santander, ordenado por Bolívar, Rodríguez marcha a unirse con él, emprendiendo por Cartagena el viaje a Perú a través de Panamá y Guayaquil, llegando a este último puerto a fines de 1824 o principios de 1825. A su paso por Ecuador dejó importantes obras: en La Catunga dicta clases de agricultura y botánica en el Colegio Nacional; en Quito presenta al Gobierno un Plan de colonización para el Oriente de Ecuador y en Ibarra, funda una "sociedad de socorros mutuos". En 1825 Bolívar lo recibe en Lima y lo incorpora de inmediato a su grupo de colaboradores directos. En noviembre de este mismo año, Bolívar lo nombra "director de Enseñanza Pública, Ciencias Físicas, Matemáticas y de Artes y director general de Minas, Agricultura y Caminos Públicos de la República Boliviana". El 7 de enero de 1826 Bolívar regresa a Lima y Rodríguez permanece en Bolivia, siendo ésta la última vez que se ven. En 1826 renuncia a sus cargos en Bolivia, por no congeniar con el mariscal Antonio José de Sucre presidente para ese entonces de dicha nación. Por tal motivo, se marcha a Arequipa donde publica en 1828, el Pródromo de la obra "Sociedades Americanas", texto en el que igual que otros escritos suyos, insiste en la necesidad de buscar soluciones propias para los problemas de Hispanoamérica, idea que sintetiza su frase: " La América Española es Orijinal = Orjinales han de ser sus instituciones i su gobierno = I Orijinales sus medios de fundar uno i otro. O Inventamos o Erramos". En 1830 aparece su libro "El Libertador del Mediodía de América y sus compañeros de armas, defendidos por un amigo de la causa social", el cual era un alegato a favor de Bolívar. En septiembre de ese año circula su ensayo científico "Observaciones sobre el terreno de Vincocaya", en el cual destaca aspectos sobre la conservación de la naturaleza, la economía y la sociedad. Aunque no existen datos precisos al respecto, es probable que en 1831 hubiese contraído nupcias por segunda vez en Perú con Manuela Gómez. De Lima se traslada en 1834 a Concepción (Chile) y acepta la dirección de una escuela. Allí publica su libro "Luces y virtudes sociales" ese mismo año. Seguidamente se edita en la misma ciudad el Informe sobre Concepción después del terremoto de febrero de 1835. Tras visitar Trilaleubu y Monteblanco (1836) y Tucapel (1837), Rodríguez se encuentra por segunda vez con Andrés Bello, en Santiago de Chile. En Valparaíso reedita "Luces y virtudes sociales" (1838) y pública artículos en el periódico El Mercurio. Además los últimos años y muerte fue en 1842 se encuentra en Lima, donde reedita su obra "Sociedades americanas" publicada en 1828. Un año después emprende un viaje con destino a Ecuador, ocurriendo a su paso por el puerto de Paita (Perú) una entrevista entre él y Manuela Sáenz, ésta anciana y próxima a morir. A Ecuador llega a fines del mismo año, visitando Guayaquil, Quito y residiendo luego en Latacunga donde dio clases en el colegio San Vicente. En los años finales de su vida Rodríguez va a Guayaquil, donde se perderá buena parte de su obra en un incendio ocurrido en dicha ciudad. En 1853 emprende de nuevo viaje al Perú, lo acompañan su hijo José y Camilo Gómez, compañero de éste; será Gómez quien lo asistirá en el momento de su muerte ocurrida en el pueblecito de Amotape. Setenta años después de su deceso, sus restos fueron trasladados al Panteón de los Próceres en Lima, y desde allí, al siglo justo de su fallecimiento, fueron devueltos a su Caracas natal, donde reposan en el Panteón Nacional desde el 28 de febrero de 1954.

Autor: Rafael Arcangel Viscaino
Infocentro: Plaza Bolívar
BIOGRAFÍA DE SIMÓN RODRÍGUEZ
(ENSAYO)


Nació el 28 de octubre de 1771, en Caracas. Fue un gran filósofo, escritor, activista político y educador, conocido como uno de los intelectuales más destacados de la época. Fue maestro del Libertador Simón Bolívar, con quien compartió sus diversos conocimientos sobre la sociedad hispanoamericana y a quien acompañó en su lucha independentista. Simón Rodríguez es referencia irrenunciable de la transformación en el sistema educativo que adelanta la Revolución Bolivariana, y constituye junto a Ezequiel Zamora y Simón Bolivar una de las tres raíces que conforman el ideario político propuesto por el Comandante Hugo Chàvez. Falleció un día como hoy en 1854.
En cuanto a su infancia, de acuerdo con información que recabaron historiadores de primera mano de familias caraqueñas, se dice que el padre se llamó Alejandro Carreño y la madre, Rosalía Rodríguez. El niño Simón adoptó el apellido materno.
Simón Rodríguez, construyó su ruta de saberes con estudios formales y por su esfuerzo personal, auto-educándose. Leyendo innumerables libros, como su amigo Andrés Bello y su discípulo Simón Bolívar.
El 23 de mayo de 1791, el Cabildo de Caracas le otorga el título de maestro y entra en la escuela de primeras letras para niños, lugar a donde posteriormente, llega Simón Bolívar para comenzar su educación.
En junio de 1793 se casa con María de los Santos Roco. Dos años después, tras fugarse el niño Bolívar de la casa de su tutor, es enviado a casa de su maestro Simón Rodríguez quien se encargó definitivamente de su formación. Durante este tiempo Rodríguez se entregó a la causa independentista. En 1797 se vincula al proyecto de emancipación inspirado por el pedagogo mallorquín Juan Bautista Picornell, en asociación con los venezolanos Manuel Gual y José María España. Luego del descubrimiento y fracaso de esta primera tentativa revolucionaria, Rodríguez es expulsado de Venezuela, donde no regresó jamás.
En 1797 luego de su salida de Venezuela, se traslada Jamaica donde residió por algún tiempo y donde cambió su nombre por el de Samuel Robinson. Posteriormente, viaja a Estados Unidos donde vive hasta fines de 1800. En abril de 1801 se traslada a París. En esta ciudad se encuentra de nuevo con Simón Bolívar en 1804, convirtiéndose a partir de este momento en una figura decisiva en el rumbo que tomará la vida del futuro Libertador de América. Parten juntos en abril de 1805 a un viaje que los llevará a Lyon y Chambery para luego atravesar los Alpes y entrar a Italia. En Milán presencian la coronación de Napoleón Bonaparte como rey de Italia.
En 1806 inicia un largo camino por Europa. Trabajó como maestro en Alemania, Prusia, Rusia y Holanda. Su estadía en Europa culminó en 1823 cuando llegó a Londres, donde se encontró con Andrés Bello, y ese mismo año regresó a América. Ingresa por Cartagena de Indias, retomando su nombre de Simón Rodríguez.
El Libertador al enterarse de su regreso, le escribe una de las cartas más emotivas de su vida: "Ud. formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que Ud. me señaló [...] No puede Ud. figurarse cuán hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que Ud. me ha dado, no he podido jamás borrar siquiera una coma de las grandes sentencias que Ud. me ha regalado".
En 1824, después de su regreso a Colombia, establece la primera Escuela- Taller, posteriormente, se traslada a Perú, donde es nombrado por Simón Bolívar, como Director de Educación Pública, Ciencias, Artes Físicas y Matemáticas y después a Bolivia, donde es nombrado director de Minas, Agricultura y Vías Públicas.
¿Cuándo murió Simón Rodríguez?
En 1853, se estableció en Amotape, Perú. Allí falleció el 28 de febrero de 1854 Los restos de este querido filósofo y educador venezolano fueron repatriados en 1959 y actualmente reposan en el Panteón Nacional.
Entre sus numerosas obras se destacan "Sociedades Americanas" (1828) y "El Libertador del mediodía de América y sus Compañeros de Armas" (1830), alegatos para buscar una solución propia a los problemas sociales y económicos de las ex colonias españolas y un rechazo a la entronización de las ideas extranjeras.
Reivindicación histórica
Con la llegada de la Revolución Bolivariana, y su compromiso con el rescate de la memoria histórica de la Patria, Simón Rodríguez se convierte en uno de los pilares políticos e ideológicos de la transformación social que inicia en 1998. Con el Árbol de las Tres Raíces, el comandante Hugo Chávez plasmó el ideario político de la naciente revolución, fundamentad en la acción y reflexión de tres próceres históricos comprometidos con la independencia nacional. Así, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora se unen junto a Simón Rodríguez para orientar la nueva jornada independentista que adelanta el pueblo venezolano. 

Autor: Eduardo Marcano
Infocentro: Cecilio Acosta 

martes, 2 de diciembre de 2014

GENERAL JOSÉ FRANCISCO MEJÍA

Reconocidos historiadores y cronistas han sostenido hasta el presente el 4 de octubre de año 1798 como la fecha de nacimiento del ilustre Prócer de la independencia Sudamericana General José Francisco Mejía. Nació el General José Francisco Mejía en Mariguitar, antigua parroquia foránea de la provincia de Cumaná. En sus partida de bautismo se registra así.

En catorce días del mes de octubre de mil setecientos noventa y tres Yo, don Buenaventura M arquez, cura de esta santa iglesia parroquial de la Santísima Trinidad de Cumaná: certifico que bauticé solemnemente, puse óleo y crisma a José Francisco, Hijo de don Alejandro Mejía y Doña Isabel María Alcalá, el presbítero Don diego bautizó con mi permiso y asistencia, fueron padrino Don Luis Fernando Mejía y Doña Juana Márquez, quienes quedaron advertidos de su obligación y para que conste lo firmo y doy fe.
Buenaventura Márquez”

Del banco de la Escuela Primaria en 1812 cuando apenas contaba con 15 años, pasa a ejercer su primer cargo público como Escribiente del Poder Legislativo de la Provincia de Cumaná, y al año siguiente, en 1913, cambia el traje de Servidor Público por los arreos del soldado. Así marcha con la frente serena, el corazón tranquilo, soñando, niño aún, horizonte de gloria, y movido por ese gran impulso revolucionario con que agita la Providencia a los instrumentos de su destino. Después del triunfo de Maturín por Mariño , quien centro sus operaciones de su cuartel general en Capuchinos, va a ser el sitio en que por primera vez se incorpora el joven José Francisco Mejía al Ejercito republicano, el cual estuvo acompañado por Antonio José y Francisco Sucre. Todos unidos con lazos de amistad íntima entusiasmados marcharon a pelear en pro de nuestra Patria. Para 1816 sigue su lucha al lado de Simón Bolívar, de Manuel Carlos Piar y de Mc Gregor, triunfando en muchos combates, especialmente en la gloriosa batalla del Juncal, que despeja el camino de Angostura, base de la Gran -_Colombia. En esta batalla sale nuestro héroe herido, siendo atendido por el propio Manuel Piar en el Hospital de Sangre de Barcelona, recibiendo más tarde el grado de Teniente en honor a sus valor y su distinguido servicio.

En 1817 actúa al lado del General Mariño en condición de miembro del Estado Mayor por la liberación de Cumaná, participando de manera heróica en la derrota de los españoles en el Puerto de Mariguitar, lo que se conoce hoy como Montecristi, y salva con ello un gran parque de armas destinada a la lucha independentista.

En 1818 el General José Francisco Bermúdez lo nombra su Secretario, estando al lado de él hasta 1830. Cabe destacar que José Francisco Mejía desarrollo una admirable Campaña junto al General Bermúdez en los que fue el preámbulo de la Batalla de Carabobo. En 1818, al mando del General Bermúdez, estuvo mejía en el combate de Puerto de la Madera, en las charas cumanesas, resultando derrotados los patriotas.

También acompaño al General Bermúdez en el asalto a la Casa Fuerte de Rio Caribe, y el 16 de octubre de 1821, a los siete años justo de la entrada de Boves a Cumaná, concurren a la toma de la plaza. En 1823 es ascendido a Teniente Coronel por el el General Bermúdez, siendo ratificado en 1825 por el Gobierno de Colombia. El Libertador le otorga el grado de Coronel en 1829 y así continuó su carrera militar hasta alcanzar en 1863 el alto grado de General en Jefe.

En cuanto a la vida civil del General José Francisco Mejía, tuvo señalado relieve, ocupo numerosos cargos públicos tanto en la provincia natal como en la capital de la República. En 1830 como gran defensor de los principios liberales y como testimonio de su gratitud, la Provincia de Cumaná lo elige como Diputado para que le representara al Congreso, seleccionado luego como Senador, en unión del General Bermúdez para el próximo Congreso Constitucional de 1831.

La Revolución de la Reforma encontró en el General Mejía apoyo eficaz y sincero. Fue Jefe del Estado Mayor del Ejercito de Oriente, pero fracasado tuvo que alejarse del país, regresando más tarde en el año 1847, donde es nombrado Ministro de Guerra y Marina por el Presidente José Tadeo Monagas.

Para 1861 lo hacen preso en la Guaira y lo expulsan del país, por estar en contra del sistema de gobierno Centralista; regresando a Venezuela en el año 1863 una vez que triunfa el Ejercito Federal. El General Juan Crisóstomo Falcón, en su condición de Presidente, le concede el honor de un puesto como Consejero de Estado. En 1865 fue nombrado Mejía, miembro de la Alta Corte Federal Marcial. En el año 1867 el Congreso lo designa para que presida la Presidencia de la Comisión que se encargará de redactar el Código de Justicia Militar. En ese mismo año se le da el título de Ilustre de la Independencia Sudamericana. En 1870, a pesar de su edad, su nombre aparece como Candidato Presidencial, pero su estado de salud y el consejo de sus amigos le hacen desistir de tal alta responsabilidad. Tuvo fama el General Mejía de ser hombre de letras y en su larga residencia en Caracas, estuvo al frente de periódicos, habiendo tomado partes en grandes polémicas sobre el “Diario de Cucaramanga”.

Escribió una hermosa biografía de su querido amigo y Jefe de las luchas independentistas, el Prócer General José Francisco Bermúdez.

El 2 de Septiembre de 1882 muere en la Ciudad de Caracas a la edad de 84 años y es enterrado en el Cementerio de El Valle, sus restos desaparecieron.

Sus ideales están latentes en todo el territorio nacional, muy particularmente en los hijos de los Municipios Mejía y Bolívar.
SIMON RODRIGUEZ

Simón Narciso Jesús Rodríguez, según el acta de bautismo que tuvo lugar el día lunes 14 de noviembre se le llamó Simón Narciso de Jesús, nació en Caracas, Venezuela, la noche del 28 de octubre de 1769, no tiene padres conocidos, se dice que es hijo de Cayetano Carreño y de Rosalía Rodríguez, aunque el mismo Simón se presenta como expósito, de carácter altivo, duro e independiente. Desde muy joven Simón Rodríguez manifestó su vocación magistral. Con apenas 21 años de edad ya se desempeñaba como maestro en su ciudad natal, donde conoció en 1.792, entre el centenar de sus discípulos, al niño Bolívar con tan solo nueve (9) años, quien desde fines de mayo de 1.793 paso a vivir en la casa de su maestro. El primer contacto de los dos Simones se produce cuando Rodríguez es contratado por Feliciano Palacios, abuelo de Bolívar, para que en su propia casa le sirva de escribiente. Mas tarde, al fugarse de la casa de su tío Carlos Palacios, Bolívar ingresa a la escuela publica de Rodríguez. Su vida como maestro la comenzó en Mayo de 1.791, cuando el cabildo de Caracas lo admite para realizar trabajos en la escuela de primeras letras para niños, este era un maestro que enseñaba divirtiendo, según expresión bolivariana. Al llegar este joven a los veinte años, fue recomendado por el viejo educador Guillermo Pelgron. Los comisionados para opinar en el caso sesión del Ayuntamiento del 23 de Mayo de ese año dijeron: Que desde luego admitían al mismo Simón Rodríguez para servir en la Escuela de Niños y que desde el día en que fuere puesto en ella gozará del sueldo anual de cien pesos. Para finales del año 1.793 contaba con (114) ciento catorce alumnos, setenta y cuatro (74) que pagaban y cuarenta (40) gratis, entre ellos nueve (9) expósitos, les daba instrucciones adecuada a sus edades y les inculcaba las buenas costumbres y el amor por la libertad. Se concentraba en enseñar los rudimentos de la lengua española y latina, aritmética e historia. El 25 de Junio de 1.793 se casa con Maria de los Santos Ronco, contando tan solo con veintidós años de edad. En 1.797 este maestro toma la decisión de salir al extranjero, llega a Kingston (jamaica) y adopta el nombre de Samuel Robinsón, quien sustituyó al apellido de su madre (Rodríguez) que llevaba desde la adolescencia, cuando había dejado de usar el de su padre (Carreño). En 1.804 Visitó otros lugares como Estados Unidos y Francia, donde se volvió a encontrar con el joven Simón Bolívar, juntos recorrieron distintas localidades europeas. En Roma, antes de separarse juraron consagrar sus vidas a la causa de la independencia hispanoamericana.

Entonces regresó a América, sin duda atraído con las noticias de que Bolívar estaba a punto de culminar la epopeya independentista. Este hombre para Bolívar fue maravilloso lo cual ratificó en ese mismo año “Usted formo mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso”. En 1.825 llamados por Bolívar se traslado a Perú, incorporándose allí al grupo de íntimos colaboradores del Libertador. Mas tarde muere en Distrito de Amotape, Paita, Perú, 28 de febrero de 1854.